Giardino di Boboli

Jardin de Boboli

El primer núcleo fue adquirido en 1550 por Eleonora di Toledo, mujer de Cosimo I de Médicis, por la familia Pitti. El proyecto de colocación del jardín fue emprendido por Niccolò Pericoli, llamado Tribolo; después de su muerte, en 1555, la dirección de las obras fue asumida por Davide Fortini y, posteriormente, entre 1554 y 1561, por Giorgio Vasari. El gran espacio conocido como el Anfiteatro, de forma simi-elíptica, con el que se habrían armonizado las dos alas del patio proyectado por Ammannati, fue extraído de la gran cantera de piedra a los pies de la colina de Belvedere.

Después del año 1574 Francesco I hizo nombrar como arquitecto a Bernardo Buontalenti, que realizó la GrottaGrande.

Los nichos de los lados de la entrada de la cueva albergan las estatuas de Bacco y Cerere de Baccio Bandinelli.

Durante los primeros años del siglo XVII, en la época del gran ducado de Cosimo I, el jardín fue ampliado, bajo la supervisión de Gherardo Mechini y Giulio Parigi, más allá del cinturón murario construido durante la guerra contra Siena. La composición del jardín tenía como eje principal ideal la amplia avenida de los cipreses, que lleva hasta el grandioso Bacino dell'Isola, realizado entre 1612 y 1620.

A Giulio Parigi se debe también la Vasca dell'Isola (Estanque de la Isla) uno de los lugares más sugestivos del jardín, originariamente concebida como espacio destinado al cultivo de cítricos y flores. En el centro del estanque se encontraba probablemente una fuente de Venus, que fue sustituida por orden del gran duque Ferdinando II, en 1636, por el Océano de Giambologna. Se remonta siempre al año 1636 la colocación en la actual posición de la estatua dell'Abbondanza, iniciada por Giambologna y concluida por Pietro Tacca.

En el siglo XVIII, la dinastía medicea se extinguió y el Gran Ducado pasó a los Habsburgo-Lorena.

Después de un primer periodo de abandono, bajo Pietro Leopoldo di Lorena (1765-1790) fueron reanudadas las obras de restauración que afectaron a las esculturas, las arquitecturas, las instalaciones hídricas y la vegetación. El jardín, también fue dotado de nuevos edificios, como el Kaffeehaus (1775) y la Limonaia (1777-1778), proyectados por Zanobi del Rosso, y la Palazzina della Meridiana, iniciada en 1776 por Niccolò Gaspero Paoletti.

Una nueva fase de decadencia tuvo lugar durante la dominación napoleónica (1799-1814) y tras el intento de la gran duquesa Elisa Baciocchi de transformar Boboli en un jardín a la inglesa, que jamás fue llevado a término. Con la restauración lorenesa se dio a Boboli el aspecto formal que había tenido desde sus orígenes. En 1834, bajo Leopoldo II, el jardín sufrió la destrucción de los laberintos para la apertura de una gran avenida para el tráfico de carrozas, en base al proyecto de Pasquale Poccianti. Durante este siglo el jardín ha sido escenario de famosos espectáculos al aire libre.